Barranco del Bufadero
Tenerife
publié le: 05/03/2026
Nace en la cumbre dorsal de Anaga, entre las elevaciones de La Atalaya y el Roque del Agua, y transcurre por el valle del mismo nombre a través de 7.642 m de recorrido, desembocando en el barrio de María Jiménez. A 1,5 kilómetros de la desembocadura, el barranco se divide en dos grandes brazos, que dan nombre a los núcleos de población: Valle Brosque, a la izquierda, y Valle Crispín, a la derecha. Entre ambos se alza el Lomo de los Berros de 530 metros de altitud. Al remontar su curso, su lecho forma el barranco de Valle Grande, acotado a su izquierda por el Lomo Pelado y a su derecha por la Mesa del Ramonal, separadas entre sí unos 1.500 metros.El barranco recibe el nombre de Bufadero porque cuando el oleaje penetraba violentamente en su desembocadura, el agua salía expedida con gran fuerza por un respiradero, dando lugar a espectaculares surtidores a la vez que producía un atronador bufido. Este bufadero desaparecería al construirse la carretera de San Andrés. En este lugar se firmó en 1464 la llamada Acta del Bufadero, entre el castellano Diego García de Herrera y los menceyes guanches.
Ce Barranco commence au sommet dorsal d’Anaga, entre les monts de La Atalaya et du Roque del Agua, et passe par la vallée du même nom à travers 7.642 m de longueur, aboutissant dans le quartier de María Jiménez de Santa Cruz. À 1,5 kilomètre de l’embouchure, le ravin se divise en deux grands bras, qui donnent leur nom aux noyaux de population : Valle Brosque, à gauche, et Valle Crispín, à droite. Entre les deux s’élève le Lomo de los Berros à 530 mètres d’altitude. En remontant son cours, son lit forme le ravin de Valle Grande, circonscrit à sa gauche par le Lomo Pelado et à sa droite par la Mesa del Ramonal, séparées entre elles d’environ 1.500 mètres. Le Barranco a reçu le nom de Bufadero parce que lorsque la houle pénétrait violemment dans son embouchure, l’eau sortait avec une grande force par un conduit d’aération, donnant lieu à de spectaculaires puisards en même temps qu’elle produisait un bruit énorme. Ce bufadero a disparu lors de la construction de la route de San Andrés. C’est à cet endroit qu’a été signée en 1464 l'Acte du Bufadero, entre le castillan Diego García de Herrera et les 9 menceyes guanches.